Una historia de tenacidad, habilidad e innovación

Una historia de tenacidad, habilidad e innovación

Un nombre que recorre calles y autopistas desde 1999. Un viaje sin paradas que salió de Sur de Italia y que hoy en día sigue atravesando los cinco continentes. Una Empresa que pone todo su atención en la búsqueda, la calidad, el futuro. Una marca que es sinónimo de confiabilidad en el sector de los transportes. Esta es O.ME.P.S. Y sobre todo estos somos nosotros. Porque el nuestro, más bien que un trabajo es un proyecto, un sueño. Porque una parte de nosotros siempre viaja con orgullo junto con nuestra marca. Y porque todos nosotros no tenemos ninguna intención de pararnos.

La historia de una Empresa muy a menudo coincide con la historia de un hombre: Vincenzo Munzio, que desde pequeño se interesa por los autovehículos hasta hacer de ello su profesión, tanto en la reparación como en la gestión de los repuestos. La competencia técnica es la base, aunque para llegar a lo más alto hace falta coraje. Por supuesto, hace alrededor de veinte años, no fue poco el coraje que le hizo falta a Munzio, ya fundador y administrador único de O.ME.P.S., para pasar de service a producción de cisternas para transporte de productos sueltos y pulverulentos. La de O.ME.P.S. también es una historia de lealdad y amistad. De hecho, detrás de su marca con 20 años, está el mismo equipo desde hace más de cuarenta años, y la mayoría de los técnicos y de los obreros que actualmente son empleados de O.ME.P.S. son los mismos con los que Munzio ha realizado su objetivo de llegar a ser propietario único de una empresa fuerte, estable y financieramente sana.

En esta historia también toma lugar cierta dosis de ligereza: la que se hace indispensable para agarrar el futuro y la que resulta decisiva en el éxito de los vehículos O.ME.P.S. De hecho, el uso exclusivo de ligas ligeras ha contribuido a que se redujera el peso en vacío y aumentar la carga pagante: el quid de más que ha seducido el mercado y ha lanzado la marca O.ME.P.S. en todo el mundo.

Finalmente, no puede faltar el importante papel que juega la belleza, profunda y que no se limita a su aspecto exterior: es la belleza que se convierte en elevado design mejorando la relación con los flujos aerodinámicos y que le entrega al cliente auténticas joyas de la técnica y de la inovación.